Diez verdades políticamente incorrectas
Psychology Today hace unos días publicó un maravilloso ensayo, resumen de un libro, donde exponen lo que ellos llaman las “Diez Verdades Políticamente Incorrectas”. Diez temas que nuestra sociedad de tolerancia y precaución automáticamente rechaza, por lo ríspidos que pueden resultar.
El artículo es genial, el libro ya está pedido y estoy seguro de que dará mucho tema de conversación. Sólo por esta pequeña prueba me da la impresión de que el estilo es bastante similar a Freakonomics, con una premisa que puede parecer chocante y con explicaciones inesperadas pero racionales y documentadas.
Los diez puntos son estos:
- Los hombres las prefieren rubias (y despampanantes)
- Los humanos son naturalmente polígamos
- Las mujeres se benefician de la poligamia, los hombres de la monogamia
- El islamismo propicia el terrorismo suicida
- Tener hijos varones reduce la probabilidad de divorcio
- La gente hermosa tiene más hijas
- ¿Qué tienen en común Bill Gates y Paul McCartney con los criminales juveniles?
- La crisis de los 40 es un mito, más o menos
- Es normal que los políticos arriesguen todo por una aventura (ellos, al menos)
- Los hombres acosan sexualmente a las mujeres porque NO son sexistas
Si alguna de estas líneas te provoca una reacción adversa ten la seguridad de que esa era la intención. Lo más difícil que estos argumentos tienen es que blandirlos en una conversación casual puede terminar en hostialidades, que hay temas en los que se pierde la calma fácilmente.
El artículo completo, aquí.
Este ensayo está adaptado de un libro llamado Why Beautiful People Have More Daughters, de Alan S. Miller y Satoshi Kanazawa, que se publicará en Septiembre de 2007.



Que bueno, me ha sorprendido un montón el análisis sobre la poligamia y el terrismo suicida en el islam y que las parejas con hijos se divorcian menos que las que tienen hijas. Lo que más me ha gustado es que simplemente se exponen unos hechos contrastados sin juzgar ni preocuparse por lo “políticamenete correcto”.
Es cierto que si se te ocurre decir algo de esto en una conversación normal, lo más probable es que te salten al cuello. La gente se ha vuelto un poco extrmista en este sentido. Es como cuando hablas de un “negro”, no es necesariamente una expresión peyorativa sino más bien descriptiva, es de color negro coño! y en España (aunque cada vez menos) sigue siendo algo fuera de lo comun ver una persona de color (del color que sea)