Mal día

Estoy en el hospital Ramon y Cajal ahora mismo, escribiendo desde la Palm. Una visita de rutina a su doctor de cabecera le ha resultado a mi padre en un viaje en ambulancia, sirenas y todo, a esta Sala de Urgencias.
A pesar del tono brutalmente alarmista de la doctora en el teléfono al llamarme solo están, por el momento, haciendo exámenes y verificando resultados. Tratando de encontrar qué puede haber desatado los síntomas (menores por separado, alarmantes en conjunto) de su condición actual.
En menos de 40 minutos hemos visto pasar todos esos tests y procedimientos que vemos en programas como House, Scrubs, Anatomía de Grey y ER. Le han tocado, en fila india: Orina, sangre, electro, rayos-X, inhaladores, intravenosas, temperatura, esfuerzo y entre todo esto mi padre riendo porque nunca había estado en una ambulancia con la sirena puesta y diciendo que si le abro el oxígeno podría colocarse como Steve Martin, haciendo de dentista sado en Little House of Horrors.
Ahora, como se dice, a esperar…
[5 horas despues]
Más exámenes mañana. Hoy se queda a dormir en Observación, donde no lo puedo acompañar. Han encontrado líquido en el pulmón y a lo mejor una masa, pero no están seguros. Esperemos lo mejor. Me molesta haberlo dejado ahí sólo pero no me dejaban quedarme.

4 comments

  1. Mis mejores deseos para t y tu pap. A mi me toc vivir algo similar hace uno o dos aos. De aquel episodio hubo secuelas y mi padre tuvo que quedarse en casa varias semanas, lo cual para un hombre activo e independiente como el era un verdadero martirio. Afortunadamente l ahora est recuperado y activo como de costumbre.

    En verdad es muy duro ver a las personas que uno quiere en un hospital, especialmente a quienes a lo largo de su vida han sido nuestro apoyo y nos han dado siempre su fortaleza.

    Bajo esas circunstancias no queda mas que ofrecerles lo mismo, apoyo y fortaleza en justa correspondencia. Animo.

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