Simulación del impacto de un Asteroide en la Tierra
He aqui una fantástica simulación de lo que sucederÃa si un asteroide de tamaño considerable golpeara la tierra. La simulación esta hecha de forma matemática aunque se han insertado videos para aclarar los efectos a nivel menos macroscópico:
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Este vÃdeo da una idea un poco mas clara de lo que suelo repetir en conversaciones (especialmente con gente ciegamente “ecologista”) una vez y otra. La realidad es que somos insignificantes, una mota de polvo de estrellas que puede ser borrada de la historia sin dejar rastro en cuestión de horas. Nos sentimos tan superiores a lo que nos rodea e ignoramos que nuestra capacidad de aguantar un evento de nivel planetario es Ãnfima. La tierra periódicamente se deshace de cualesquiera especie animal que resulta en ese momento ser dominante y nosotros somos la actual.
Otro vÃdeo, un clásico ya, que muestra precisamente, nuestro lugar y proporción con respecto al universo (macro y micro) conocido:
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Lo menos que podemos es sonreir maravillados. Somos una parte minúscula de todo lo que hay pero tenemos que darnos cuenta que eso no solo no nos hace menos importantes sino que nos hace aún más especiales. Aprovechemos nuestro tiempo aquÃ, en un sentido más que metafórico somos mas efÃmeros que la flama de una vela en un dÃa ventoso.



Cuando estoy en una reunión y la conversación se vuelve aburrida, suelo decir lo siguiente: yo me dedico a vender agroquímicos y transgénicos… y la cosa se pone interesante porque nunca falta un ecologista dispuesto a dar batalla.
Claro que el mundo enfrenta retos ambientales, pero con mas política que ciencia muchos individuos y grupos ecologístas suelen dirigir sus esfuerzos de forma equivocada. En lugar de estar en favor del medio ambiente, suelen estar simplemente en contra de la tecnología.
La vida de los seres humanos, que es tan frágil, en este planeta ya de por sí vulnerable, sería terríble sin la ayuda de la ciencia y la tecnología que pone alimentos en nuestras platos.
Como dijo Norman Borlaug, padre de la revolución verde, “la paz entre los hombres no se puede construir con el estómago vacío”.