Hace unos días, recibí mi regalo adelantado de cumpleaños y navidad.

Se trata de un lente Canon de 50mm f/1.4 USM.

El lente que tenía originalmente en mi cámara, es un lente 18-55 con una apertura de f/3.5 – f/5.6. Tener un lente así, con distancia focal ajustable, limita la apertura máxima del lente.

El número f/D determina la cantidad de luz que entra a través del lente y está definido como la distancia focal (f) entre el diámetro de la pupila del lente (D).

Lo que es relevante, es que cada apertura listada a continuación, permite el doble de luz que la siguiente.

f/1.4 el doble que f/2
f/2 el doble que f/2.8
f/4 el doble que f/5.6
f/5.6 el doble que f/8

Esto significa que comparando los dos lentes a 55 o 55 mm de distancia focal, el nuevo lente permite la entrada de ocho veces más luz que el anterior. A su vez, esto se traduce en poder tomar fotografías sin flash en condiciones de baja luz. Como en una cena, con iluminación artificial, sin recurrir a velocidades de obturación más largas que 1/100 segundo.

Para muestra un botón:

Mmmm.

Lo único malo, es que el precio de los lentes aumenta exponencialmente con el número f. El siguiente lente comercial de 50mm es f/1.2 y cuesta cuatro veces más que el f/1.4.

Del 50mm f/1.0 mejor ni a hablamos.

Por cierto, también estrené un juego de lentillas para macros.

Celular

Agua del grifo

El otro día discutía con una amiga sobre si el crédito era necesario, un mal necesario o algo innecesario.

Salvo el caso de comprar /construir una casa, considero que uno debería poder andar por la vida sin recurrir al crédito.

Mi argumento es básicamente el siguiente:

“Si tienes dinero para pagar algo a crédito, significa que tienes suficiente dinero para ahorrar y comprar ese algo de contado”.

Por supuesto que eso significa que no puedes tener lo que quieres de forma inmediata, y vas a tener que espera a juntar el dinero suficiente para comprarlo.

Salvo las necesidades básicas como alimento, vestido, atención médica y un lugar donde vivir, la mayoría de las cosas pueden esperar.

Un televisor, una computadora, un auto, etc. Son cosas que muchas personas ya tenemos, así que comprar uno nuevo no es un necesidad inmediata la mayoría de las veces.

Un argumento común que he escuchado para usar un crédito, es que la gente usa los créditos como una forma de obligarse a destinar dinero a un fin específico, ya que de otra forma se gastaría ese dinero y no ahorraría.

Pienso que esto es suficiente para remover las telarañas de este sitio.