En esta semana varias personas, gente cuya opinión valoro enormemente, me han comentado que hace más de un mes que no actualizo.

He estado revisando lo que he puesto este año y veo que ha ido cambiando. Prácticamente no he metido entradas cortas y casi no han redireccionado a otros sitios. Los enlaces han sido pocos y espaciados donde antes eran la única constante.

Twitter en parte es culpable. Las ansias de escribir ideas cortas o de reenviar enlaces se me van por ahí, usualmente con respuestas inmediatas. Cuando me encuentro algo interesante en Google Reader lo comparto directamente1.

Ilse, claro, es el otro factor. De repente he pasado a tener poco más de dos horas de tiempo libre al día, en total y en segmentos discontinuos. Y eso que por lo visto es una niña tranquila, no quiero imaginar lo que tener un hijo de esos de los que no paran de llorar, patalear y estar incómodos tiene que ser. Tengo amigos que se asombran de que podamos dormir cinco horas seguidas todas las noches o de que la nena no llore todo el tiempo que está despierta2.

Es, precisamente, la llegada de Ilse, lo que probablemente esté haciendo que no haga entradas que no sean realmente personales (opiniones, ideas o comentarios). Compartir en twitter o compartir por Google reader es rápido, efectivo e inmediato.

Así pues, no se qué hacer.

  1. Si usas Google Reader y quieres que te lleguen las entradas que comparto no dudes en añadirme o subscribirte. Mis contactos aquí. []
  2. Y yo, en silencio, doy gracias. []