¿Te dice algo la voz de tu conciencia?
Eduardo enlaza, en alt1040, a una propuesta de Mark Nutter en la que se ofrece, como alternativa a pagar por los CDs originales de música, el enviarle una cantidad nominal a los autores. Esto podría parecer igual a comprar música en línea excepto por el hecho de que se salta al intermediario y que la cantidad la decida cada quien (mientas sea “algo”). Mi comentario:

Ojalá esta costumbre se volviera algo común. Conozco algunos que lo hacen enviando dinero en un sobre junto con su correo de fans. Si los autores empezaran a poner un botoncito de PayPal sería aún mejor.
Dicho esto, aquí viene la parrafada (no sería yo si no hubiera una):
Si esta idea se adoptara sería excelente. Sería un triunfo del sentido común y algo de lo que estar orgullosos por la humanidad. El problema es que supone que la mayoría de la gente hace “copias privadas”, no “piratea”. Lo hace por comodidad o por principios, no por ahorrarse dineritos.
Ya sucedió cuando quitaron el DRM en iTunes; y hemos tratado de disimular cruzando los dedos esperando estar equivocados.
¿Eso que deseabamos con dedos cruzados? ¿Que en el fondo la gente quiere compensar a los autores y no se lo permiten con las costumbres actuales? Creo que hemos pecado de idealistas.
Toda esa gente que se ponía de nuestro lado cuando alegábamos que la “copia privada” estaba amparada por la ley. Cuando decíamos que cualquier P2P era mejor que un DRM que nos limitara.
Resulta que toda esa gente realmente no estaba con nosotros porque pensaran que teníamos la razón sino porque les convenía. Todos ellos han ido bajando el volumen a medida que aparecen formas de remunerar a los autores y al final nos ignoraran cuando ya no hayan excusas porque, en el fondo, lo que hacen lo hacen por una sola razón:
“Porque es gratis”
La “piratería” se ha vuelto algo normal. Lo que hace todo el mundo. Hoy mismo me han llamado “marciano” por siquiera sugerir en comprar una película que te guste (y eso que era después de bajártela y haberla visto). En las cafeterías y al salir a fumar la gente se intercambia tips para optimizar el router, para aprovechar mejor “la mula”. No discuten nunca sobre si sus derechos como consumidores son pisoteados o intercambian propuestas para una remuneración más adecuada para los autores.
Que no. Que tarde o temprano tendremos que aceptarlo. Que la mayoría repite nuestros argumentos cuando decimos que hay que buscar una forma justa actualizada de recompensar a los autores pero, para esa mayoría, la única ventaja real del P2P es precisamente que no hay que recompensar a nadie.
Esta propuesta, además, sigue sin proponer que se haría con las películas y las series de tv (en estas discusiones siempre se evitan estos dos temas, porque no convienen). Ya es un gran paso, sin embargo, ofrecer alternativas.
DISCLAIMER: Yo me bajo series de TV (MUCHAS) y algunas pelis (#1, #2. #3, #4). No las grabo a CD o DVD sino que se van a un disco duro y si me gustan las compro cuando salen en DVD.



Caso curioso (y real; porque podría ser curioso pero habérmelo inventado): conozco a un bajista que editó sus primeros discos en una discográfica relativamente pequeña. Discos muy buenos, por otra parte. El pez grande se come al pequeño y una gran discográfica se hace con ella, y así consigue los contratos de cesión de derechos de sus artistas.
Con el tiempo, los discos de este bajista acaban descatalogados. Pero el contrato de cesión de derechos de esos primeros discos sigue vigente. Es decir, la discográfica puede volver a editar esos discos, si quiere, y el artista, por contrato, sólo puede obtener beneficio económico de esa obra a través de la discográfica.
Es decir, sólo tengo una manera de hacerme de esos discos. Y, legalmente, no puedo pagar al autor.
Estoy totalmente de acuerdo contigo. Si pagas por la música o por las películas, te miran con cara rara. Y no digamos cómo te miran si pagas por los programas que utilizas. Es un problema de educación.